
VILLARATO
El partido del domingo se presentaba como un encuentro importante, en lo que respecta a coger ritmo y, sobretodo, para probar la eficacia del sistema de juego que estaba llevando al Cortimey C.F.S. a lo más alto en la tabla de resultados.
La mirada estaba puesta en el campo, pues el equipo contrario se presentaba a las 16:00 con tan solo cuatro integrantes, contando al guardameta. Esto en un principio, presuponía que iba a ser un partido bastante fácil.
Empezó el encuentro en superioridad local. Y es por eso, que nada más empezar, el equipo grana ya habia dispuesto de varias ocasiones para estrenar el marcador.
No obstante, la precipitación y, en algunos casos, el individualismo, provocaba que el balón no llegase al fondo de la porteria visitante.
El partido se igualo en el campo a hombres, cuando uno de los componentes del equipo visitante aparecía en la cancha. Mucho mejor para el partido, como no.
El equipo visitante se colocó con esta incorporación, con un claro esquema 3-1. Esto hacia presuponer que el partido iba a estar encaminado a desarrollarse en area visitante.
Pero la sorpresa apareció cuando un jugador visitante recogía un balón dividido en el centro del campo. Este encaraba a uno de los cierres locales y le regateaba en contrando al otro cierre a su frente a quien driblaba y pasaba por su lado izquierdo. Esta posición ventajosa le permitía gozar de una ocasión clara y, con un disparo ajustado a la escudra, ponía el balón en el fondo de la red. Parecía mentira, pero era real. Gol de Tiki Taka. Marcador a favor del equipo sin cambios.
A partir de aquí, con un gol a su favor, el equipo visitante se dedicó a repeler los ataques del Cortimey C.F.S. quien gozó de numerosisimas ocasiones sin obtener ningun resultado.
Y se llegaba al final de la primera parte. Por un lado, un equipo muerto, el equipo visitante, pero con su casillero estrenado. Por otro lado, un equipo desesperado por la mala suerte y la falta de acierto ante la meta visitante, que mantenía su casillero a cero. Decepción en la grada, porque ya se dice, que quien perdona, lo termina pagando.
Comenzó la segunda parte. Sacaba el equipo visitante quien se desacía del balón nada más empezar. Esto significaba lo que todos estaban pensando: el equipo visitante entregaba el balón al contrario desde el minuto cero.
Pero, parecía haber algo de mejoría en el equipo local, mas movimiento, mas cabeza en las jugadas, mas colocación...
Quizás esta mejoría fue la que propició que en una de las jugadas, el jugador 5, Chematovic, arrastrara a los dos cierres a su lado, y dejará una zona limpia que fue aprovechada por el 27, Luenhoff, para colarse en ella y rematar al fondo de la red. El equipo local estrenaba casillero. Ya era hora. Si somos justos, el marcador debería ser más abultado a favor de los locales.
El empate parecía poner algo de justicia en el marcador, pues uno de los dos equipos, sin cambios, parecía desear el final del partido.
Y la reacción parecía que ya era un hecho. Las jugadas, aunque eran repelidas por los contarios, mostraban algo mas de claridad.
Y se hizo realidad la remontada. La jugada empezaba por la banda izquierda, donde el camino era cerrado por los jugadores visitantes. No obstante, el balón cruzaba en paralelo a la línea de area, llegando a la pierna derecha de Buba, quien controlaba, se la colocaba y la metía en el fondo de la red. El marcador si que mostraba ahora la superioridad del juego realizado por el equipo local.
Cuando parecía que iba a encarrilarse el partido, un encontronazo entre el jugador 27 del Cortimey y un jugador visitante dejaba al jugador visitante maltrecho de su tobillo izquierdo.
Ante esta lesión el equipo visitante comunicaba al arbitro su decisión de abandonar el encuentro, cuando solamente quedaban 8 minutos del segundo tiempo.
Con el marcador 2-1 a favor del equipo local, el arbitro daba el partido por suspendido a espera de que el Comite de Competición decida el desenlace del encuentro.
Seguramente, se puede considerar la victoria del bando del equipo local, pero habrá que esperar.